No acertó a salir de la selva. Tenía que pasar allí la noche. Mientras elegía un lugar para acostarse y hacía un lecho de musgos, imaginó qué sucedería en el caso de que no pudiese salir nunca más de los bosques y tuviera que quedarse en ellos para siempre. NARCISO Y GOLDMUNDO ,Hermann Hesse I Impensado encuentro con una muchacha no será la danzarina de Samakha ( no levanten rumores ) mientras tanto llegó la hora de sitiar El castillo honrar perspectivas baila con mujer débil es la carne II fin del camino la libertad fue preñada de bandos y decretos ¡guarda silencio¡ y continúa creciendo niño… poliédricas hipocresías consumen los panes pero cálmate hay momentos gratos III Y sí : hoy es sábado y a las l4 dan Montaña roja y la muchacha espera ser salvada por ti anhelante del beso del the end yes : you are Alan Ladd siéntate y sonríe ese instante feliz no volverá IV el cielo tan alto y lejano huérfano de estrellas abrumado de silencios y tú muchacho vuelves a pensar en ese rostro de labios carmines invítala te contará su triste historia y todo okey V glaciales indiferencias sombrías interrupciones tómate tu tiempo vamos ¿ en qué fundas tu agobio? ah…te sientes solo ante ¿ y qué ? son formalismos globales sociedades discursivas el discontinuo azar VI en el barrio no hay nadie ¿ por quién has regresado? ¿ el foco de la esquina ? no están don Paco ni mamá claro : vienes por tu música chévere VII murieron al mediodía folletines inconclusos has vuelto al lugar ¿ y ésas voces ? el foco se ha prendido delicias de la tierra prometida conténtate lo mejor ya pasó ¿ entonces qué ? reza por ellos VIII ¿ crees conocer las obras de Dios ? mantén la ostentación no estás cayendo --acuérdense de este día—dijo Moisés camina el ring : eso quizás encuentres la esperanza al final del cuento eres un lector modelo qué va IX te sientes Rodolfo denodado el tiempo real…¿ es ? ¿ buscas el amor ? apresúrate antes que …¡ pum ¡ y explote ve con Tito por Isaac ya llegan Hugo y Alicia ha tocado el timbre entra al colegio cuídate X te sientes mal y esperas una mano dará lo mismo estarán muy ocupados con la TV una tira marketing noticias después de todo ¿ has hecho el bien ? no presumas combate tu angustia …alguna muchacha… XI ¿ otro estruendo ? ( y tan cerca Dios mío) es l8 de julio y faltan minutos para las l0 fíjate que tu amigo Bresillard y tu sobrino Charlie estén bien córrete hasta las tiendas de Jaime e Isaac y ponte los guantes XII segundos afuera uno-dos arma tu guardia así paso al costado esquiva atrás te dice Santo Zaccaría pero caes arrodillado agradécele a Dios no fue por la espalda XIII deja los recuerdos sal del rincón neutral no seas cobarde levanta los brazos pelea ve al centro del ring cesa de persignarte pega XIV ¿ es un paisaje diferente ? claro el lugar no es el mismo los bancos del aula están vacíos la esquina de Salta y Pringles y las muchachas del colegio quedaron intactas tras la densa humareda XV periferia incertidumbre dosifica el aire el público confía en ti arriba esa guardia el jub de izquierda es la última pelea de la noche oscura XVI ¿ la dialéctica de los márgenes ? ¿ los próximos ? ¿ y tú ? no vuelvas a presumir conténtate con aquella muchacha otra copa alguna novedad traerá bésala mucho alumbrará entonces el foco de la esquina XVI Notedesporvencidoniaúnvencido aunque te sientas como Rodolfo entrégate en los brazos de ella ellas Margarita está al llegar ojalá que Ninón y Orietta también XVIII ¿ el vecindario subsiste ? pese a los rehenes insomnes y la gramática desoladora de la calle Pasteur ¿ y ahora en 200l otro diciembre negro de pobres y más pobres ánimas empobrecidas con noche mala y magra navidad ? dales duro XIX no tengan miedo : la sintaxis es superflua meras frases nominales vacías adjetivaciones y ya rezas Guadalupe llegará el l2 Y Lucía el 13 Mamá-santa para iluminarte mejor XX ¿ no es muy temprano ?—dijo Sócrates vago empleo de términos cuida tu tabique respira hondo llegarás al último round no hay demonios ni críticos sólo un Ogro en el bosque interminable XXI ¿ahora te preguntas si has sido demasiado amable en el clinch ? ¿ arrepentido ? no te desanimes mírate al espejo trata de sonreír ponte la camisa a cuadros el saco blanco y ve al baile del Estrella Juniors XXII ¿ alcanzarán los discursos y las flores y las lágrimas y las compungidas caras maquilladas de las autoridades ? no ha pasado ninguna guerra ¿ es la neblina ? es sólo humo crúzalo XXIII refréscate ¿ contra las cuerdas ? sal vendrán vecinos amigos bailotea en el ring el Ogro está noquéalo con un cross envíalo a la lona cuando esté de bruces verás el número 76 en su espalda Sólo los campesinos ricos le tenían miedo a la muerte, y cuanto más ricos se hacían, menos creían en Dios, menos se preocupaban de la salvación de su alma, únicamente se preocupaban cuando ya iban a morirse. Y por lo que pudiera ocurrir, enviaban velas a la iglesia y mandaban cantar un Tedeum.Los campesinos pobres, en cambio, no le temían a la muerte. Antón Chejov,Los campesinos XXIV Las líneas directrices se estrellan contra las razones accidentales. ¿ Y el fundamento adecuado ?Has perdido la solidez de tus puños y estás out del catálogo. Respondes a una inserción imaginaria y tu tristeza es parte de los trámites cotidianos. El último error da por tierra todo el lenguaje anterior y sólo importarán las consecuencias ulteriores. XXV ¿ Tenías todo calculado ? Has partido de supuestos conocimientos y ahora el territorio tiene forma de cuadrilátero y la algarabía no te pertenece. La estruc- tura profunda te ha socavado el espíritu de lucha y tu exposición no es nada original. La sintaxis técnica está del lado del adversario y no queda tiempo para interpre- taciones. Apenas lejanos estímulos. XXVI Asistes a la transición de un cuadro dramático y tu otrora refulgente altivez está groggy en un lugar recóndito del ring. Ha sonado el gong para gestos heroicos y sólo tendrás un hálito de gozo para recordar la valentía de Los amantes de Kandahar. Sin embargo, cuentas todavía con nueve segundos para reponerte y recrear alguna situación amorosa. XXVII ¿ Presentías el peligro ? Falta de entrenamiento para triviales connotaciones y formales competencias. Te has perdido en el bosque de los discursos ajenos y mientras te acomete la vigilia de la frustración de tu ego, es conve- niente que visites a la muchacha del café de otros tiempos. Así demorarás los segundos de la cuenta final. XXVIII Extrañamiento de los momentos felices y anagnórisis de un olvidado beso de despedida. No es que te falte espacio para correr y bailotear en la infinitud del ring. Escuestión de apretar los dientes y odiar. Las razones a priori no te han servido de mucho y ha llegado la hora de rezar e ingeniártelas en el complejo infighting. La estrategia de la ambigüedad no te será útil esta vez. XXIX ¿ Djemyléh y Moshén se han levantado de su lecho de amantes ? Ah, sí : sacude bien tu cabeza y espabílate. Han comenzado a contar y el pleito continuará más allá de tu derrota. Se han deformado las simetrías y lugar y tiempo no te ofrecen el reparo de alguna metáfora. Y el ángel de la guarda está ocupado en otra aventura. El diseño está idealizado y no puedes zafar de esta virtualidad. Sigues contra las cuerdas. XXX No habrá hechos ni pruebas ni evidencias definitivas, muchacho. Algún que otro poeta temático pidiendo auxilio por internet o escribiendo en la humareda sórdida de algún café de camareras. El monstruo de sangre fría morderá tanto la gramática primitiva como la más sofisticada. Toda convención o ley será transgredida. Los acusados serán siempre culpables. XXXI Los que están en el ring side continúan vociferando. Que Dios esté contigo hasta el último recuerdo de la Infancia feliz. Hasta el primer beso mejilla a mejilla de Tu confidente de secundaria. Está en juego la corona del barrio de Lanas Este y debes salir airoso para ir al baile del sábado. Persígnate por enésima vez y sal de las cuerdas de una vez y para siempre. XXXII ¿ Has vivido una vida equivocada ? Vamos, sonríe : no eres el único y no serás el último. ¿ Hay rastros de amor en tu tránsito apocalíptico sobre las barricadas y las calles en- sangrentadas ? No te contradigas ni temas a los malignos, que, después de todo, hacen su trabajo. Arrodíllate y pide perdón por tus ilusiones. Formula otro deseo y arroja las monedas en las esquinas de tu infancia. XXXIII El argumento de la tragedia ya no es lado al cuadrado. Ni las diagonales se cruzan marcando el punto de Inter— sección. Ya no manipulas tramas ni trazas crónicas ni lucubras cuentos de hadas. Escuchas aullidos, no voces. Homo homini lupus. Las apuestas no te favorecen y de Nada vale que mires el reloj gigante del estadio especu— lando con la campana. El gong es una ilusoria oportunidad. XXXIV ¿ Piensas aún en ella ? La luz de la luna no alumbra ya el bosque encantado y la muchacha se ha ido para siempre. Sólo iluminan las luces del estadio y vas de un lado al otro del ring y sabes que todo fue mentira. La ironía ha tejido una historieta de tu vida máscara a máscara en carnavales ruidosos y mugrientas comparsas. Eso : ponte de pie para trompear la Paradoja. XXXV Juramentos, torturas, testigos : acusaciones múltiples recibes en el banquillo. La esponja esparce el agua bendita y te invita a seguir la pelea. O la sentencia será cadena perpetua por cobardía injustificada. El abogado defensor está en tus guantes. Y las tarjetas de los jueces aún siguen intactas. XXXVI ¿ Has amado como debías ? Aún estás a tiempo como Ayax de ponerte la luciente armadura e ir al combate. Ya el acaso no permite recapitulaciones. La cuenta ha comen- zado. El encordado no es el refugio natural. Audacia. Tu suerte está echada. Mitiga el castigo. XXXVII Un manager desesperado con la toalla en la mano vacilará En tu caída. No tienes agallas para decirle : no la tires aún. ¿ Habrá otro escenario posible para reciclar nuevos idilios ? Vas y vienes, de un lado al otro del encordado, trompeado hasta el cansancio por el monstruo. Claro : no eres Bonavena ni Monzón ni Sugar Ray Leonard. XXXVIII ¿ Alas de niños despojados de su hoy de juegos ? ¿Se ve un cielo de tristes mortales que huelen el aroma caliente de tu pocillo de café ? ¿ Lees una historia de muchachas dispuestas al deseo continuo ? Es sólo una novela de Pedro Mata. Esquiva el gancho del monstruo y regresa por esos niños impávidos indefensos de guardas angelicales. XXXIX ¿ Tienes las rodillas laceradas y ardidas de tantos altares visitados ? No será más que la repetida sensación de agonía y del desespero tuyo de cada día. Ponte a la sombra de la higuera de tu casa natal. Mójate en el pìletón bajo la parra y apresúrate a salir corriendo hacia la esquina para jugar otro picado. XL El ocaso en sepia contempla tu caída de bruces. No hay paradigmas ecuánimes ni pìadosas presunciones. La esquina está cercada de fantasmas y el léxico es irre— conocible. La luz languidece y un circo de energúmenos aplaude tu humanidad tirada en la lona. Te insultan y con los ojos entreabiertos, alcanzas a ver la luna en cuarto menguante. XLI No hay recovecos para la nostalgia. Es todo penumbra y la música de un tango clásico es tenue. La higuera y la parra anunciaban acaso la noche de un boxeador groggy, que continuará la pelea hasta el final . Has invitado a tus amigos, ya que especulas un lucimiento. Paso atrás, al costado, uno-dos y aprieta los puños, izquierda al hígado.Ahora negrito -- te grita Zaccaría. Y sonríes feliz : has regresado a los rings de tu barrio de Lanús Este. Sé valiente por una vez.
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No acertó a salir de la selva. Tenía que pasar allí la noche.
Mientras elegía un lugar para acostarse y hacía un lecho de
musgos, imaginó qué sucedería en el caso de que no pudiese
salir nunca más de los bosques y tuviera que quedarse en ellos para siempre.


NARCISO Y GOLDMUNDO ,Hermann Hesse


I

Impensado encuentro

con una muchacha

no será

la danzarina de Samakha

( no levanten rumores )
mientras tanto
llegó la hora de sitiar El castillo
honrar perspectivas
baila con mujer
débil es la carne


II

fin del camino
la libertad fue preñada
de bandos y decretos
¡guarda silencio¡
y continúa creciendo niño…
poliédricas hipocresías
consumen los panes
pero
cálmate
hay momentos gratos


III

Y sí : hoy es sábado y a las l4

dan Montaña roja y la muchacha
espera

ser salvada por ti anhelante

del beso del the end

yes : you are Alan Ladd

siéntate y sonríe

ese instante feliz
no volverá



IV

el cielo
tan alto y lejano
huérfano de

estrellas
abrumado de
silencios

y tú muchacho

vuelves a pensar

en ese rostro de labios carmines invítala

te contará su triste historia y todo okey


V
glaciales indiferencias

sombrías interrupciones
tómate tu tiempo
vamos
¿ en qué fundas tu agobio?
ah…te sientes solo ante
¿ y qué ?

son formalismos globales

sociedades discursivas
el
discontinuo
azar





VI

en el barrio no hay nadie

¿ por quién has regresado?

¿ el foco de la esquina ?

no están don Paco ni mamá

claro : vienes por tu música
chévere





VII
murieron al mediodía
folletines inconclusos
has vuelto al lugar
¿ y ésas voces ?
el foco se ha prendido
delicias de la tierra prometida conténtate
lo mejor ya pasó
¿ entonces qué ?
reza
por
ellos





VIII

¿ crees conocer las obras de Dios ?
mantén la ostentación
no
estás
cayendo

--acuérdense de este día—dijo Moisés

camina el ring : eso

quizás encuentres la esperanza

al final del cuento
eres un lector modelo
qué va






IX

te sientes Rodolfo denodado

el tiempo real…¿ es ?

¿ buscas el amor ?

apresúrate antes que …¡ pum ¡

y explote

ve con Tito por Isaac

ya llegan Hugo y Alicia

ha tocado el timbre
entra al colegio
cuídate



X


te sientes mal
y esperas una mano

dará lo mismo
estarán
muy ocupados con la TV
una tira marketing noticias
después de todo
¿ has hecho el bien ?
no presumas
combate tu angustia
…alguna muchacha…



XI
¿ otro estruendo ?

( y tan cerca Dios mío)

es l8 de julio y faltan minutos para las l0

fíjate que tu amigo Bresillard
y tu sobrino Charlie
estén bien
córrete hasta las tiendas de Jaime e Isaac
y
ponte
los guantes





XII

segundos
afuera
uno-dos
arma tu guardia
así paso al costado

esquiva atrás
te dice Santo Zaccaría

pero
caes arrodillado

agradécele a Dios
no fue por la espalda






XIII

deja los recuerdos
sal del rincón neutral
no seas cobarde
levanta los brazos

pelea

ve al centro del ring

cesa de persignarte

pega







XIV


¿ es un paisaje diferente ?

claro
el lugar no es el mismo

los bancos del aula están vacíos

la esquina de Salta y Pringles

y las muchachas del colegio

quedaron intactas

tras la densa humareda


XV


periferia

incertidumbre

dosifica
el aire

el público confía en ti

arriba esa guardia

el jub de izquierda

es la última pelea de la noche

oscura




XVI


¿ la dialéctica de los márgenes ?
¿ los próximos ?
¿ y tú ?
no vuelvas a presumir
conténtate con aquella muchacha

otra copa
alguna novedad traerá

bésala mucho
alumbrará
entonces
el foco de la esquina
XVI

Notedesporvencidoniaúnvencido

aunque te sientas

como Rodolfo

entrégate en los brazos

de ella ellas
Margarita está al llegar
ojalá
que
Ninón y
Orietta también





XVIII

¿ el vecindario subsiste ?
pese a
los rehenes insomnes
y la gramática desoladora
de la calle Pasteur
¿ y ahora en 200l otro diciembre
negro de pobres y más pobres
ánimas empobrecidas con noche mala
y magra navidad ?
dales duro








XIX

no tengan miedo :
la sintaxis es superflua
meras frases nominales
vacías adjetivaciones
y ya rezas
Guadalupe llegará el l2
Y Lucía el 13

Mamá-santa
para iluminarte
mejor




XX

¿ no es muy temprano ?—dijo Sócrates

vago empleo de términos

cuida tu tabique

respira hondo

llegarás al último round

no hay demonios ni críticos
sólo
un Ogro en el bosque
interminable






XXI

¿ahora te preguntas si has sido demasiado
amable en el clinch ?
¿ arrepentido ?

no te desanimes
mírate al espejo

trata de sonreír

ponte la camisa a cuadros

el saco blanco

y ve al baile del Estrella Juniors




XXII

¿ alcanzarán los discursos y las flores

y las lágrimas y las compungidas
caras maquilladas de las autoridades ?

no ha pasado ninguna guerra

¿ es la neblina ?
es sólo humo
crúzalo








XXIII

refréscate
¿ contra las cuerdas ?
sal

vendrán vecinos amigos

bailotea en el ring

el Ogro está

noquéalo con un cross

envíalo a la lona

cuando esté de bruces
verás el número 76
en su espalda






















Sólo los campesinos ricos le tenían miedo a
la muerte, y cuanto más ricos se hacían, menos
creían en Dios, menos se preocupaban de la
salvación de su alma, únicamente se preocupaban
cuando ya iban a morirse. Y por lo que pudiera
ocurrir, enviaban velas a la iglesia y mandaban
cantar un Tedeum.Los campesinos pobres, en
cambio, no le temían a la muerte.

Antón Chejov,Los campesinos






























XXIV



Las líneas directrices se estrellan contra las razones

accidentales. ¿ Y el fundamento adecuado ?Has perdido

la solidez de tus puños y estás out del catálogo. Respondes

a una inserción imaginaria y tu tristeza es parte de los

trámites cotidianos. El último error da por tierra todo el

lenguaje anterior y sólo importarán las consecuencias

ulteriores.





XXV

¿ Tenías todo calculado ? Has partido de supuestos

conocimientos y ahora el territorio tiene forma de

cuadrilátero y la algarabía no te pertenece. La estruc-

tura profunda te ha socavado el espíritu de lucha y tu

exposición no es nada original. La sintaxis técnica está

del lado del adversario y no queda tiempo para interpre-

taciones. Apenas lejanos estímulos.




XXVI

Asistes a la transición de un cuadro dramático y

tu otrora refulgente altivez está groggy en un lugar

recóndito del ring. Ha sonado el gong para gestos

heroicos y sólo tendrás un hálito de gozo para recordar

la valentía de Los amantes de Kandahar. Sin embargo,

cuentas todavía con nueve segundos para reponerte y

recrear alguna situación amorosa.





XXVII

¿ Presentías el peligro ? Falta de entrenamiento para

triviales connotaciones y formales competencias. Te has

perdido en el bosque de los discursos ajenos y mientras

te acomete la vigilia de la frustración de tu ego, es conve-

niente que visites a la muchacha del café de otros tiempos.

Así demorarás los segundos de la cuenta final.





XXVIII

Extrañamiento de los momentos felices y anagnórisis

de un olvidado beso de despedida. No es que te falte espacio para correr y

bailotear en la infinitud del ring. Escuestión de apretar los dientes y odiar. Las

razones a priori no te han servido de mucho y ha llegado la hora de rezar e

ingeniártelas en el complejo infighting. La estrategia de la ambigüedad no

te será útil esta vez.



XXIX

¿ Djemyléh y Moshén se han levantado de su lecho de

amantes ? Ah, sí : sacude bien tu cabeza y espabílate.

Han comenzado a contar y el pleito continuará más allá de tu

derrota. Se han deformado las simetrías y lugar y tiempo

no te ofrecen el reparo de alguna metáfora. Y el ángel de

la guarda está ocupado en otra aventura. El diseño está

idealizado y no puedes zafar de esta virtualidad. Sigues

contra las cuerdas.








XXX

No habrá hechos ni pruebas ni evidencias definitivas,

muchacho. Algún que otro poeta temático pidiendo

auxilio por internet o escribiendo en la humareda sórdida

de algún café de camareras. El monstruo de sangre fría

morderá tanto la gramática primitiva como la más sofisticada.

Toda convención o ley será transgredida. Los acusados serán

siempre culpables.



XXXI

Los que están en el ring side continúan vociferando.

Que Dios esté contigo hasta el último recuerdo de la

Infancia feliz. Hasta el primer beso mejilla a mejilla de

Tu confidente de secundaria. Está en juego la corona

del barrio de Lanas Este y debes salir airoso para ir al

baile del sábado. Persígnate por enésima vez y sal de las

cuerdas de una vez y para siempre.






XXXII
¿ Has vivido una vida equivocada ? Vamos, sonríe : no

eres el único y no serás el último. ¿ Hay rastros de amor en

tu tránsito apocalíptico sobre las barricadas y las calles en-

sangrentadas ? No te contradigas ni temas a los malignos,

que, después de todo, hacen su trabajo. Arrodíllate y pide

perdón por tus ilusiones. Formula otro deseo y arroja las

monedas en las esquinas de tu infancia.








XXXIII

El argumento de la tragedia ya no es lado al cuadrado.

Ni las diagonales se cruzan marcando el punto de Inter—

sección. Ya no manipulas tramas ni trazas crónicas ni

lucubras cuentos de hadas. Escuchas aullidos, no voces.

Homo homini lupus. Las apuestas no te favorecen y de

Nada vale que mires el reloj gigante del estadio especu—

lando con la campana. El gong es una ilusoria oportunidad.




XXXIV

¿ Piensas aún en ella ? La luz de la luna no alumbra ya

el bosque encantado y la muchacha se ha ido para siempre.

Sólo iluminan las luces del estadio y vas de un lado al otro

del ring y sabes que todo fue mentira. La ironía ha tejido

una historieta de tu vida máscara a máscara en carnavales

ruidosos y mugrientas comparsas. Eso : ponte de pie para

trompear la Paradoja.




XXXV

Juramentos, torturas, testigos : acusaciones múltiples recibes en el

banquillo. La esponja esparce el agua bendita y te invita a seguir

la pelea. O la sentencia será cadena perpetua por cobardía

injustificada. El abogado defensor está en tus guantes. Y las tarjetas

de los jueces aún siguen intactas.










XXXVI

¿ Has amado como debías ? Aún estás a tiempo como

Ayax de ponerte la luciente armadura e ir al combate. Ya

el acaso no permite recapitulaciones. La cuenta ha comen-

zado. El encordado no es el refugio natural. Audacia. Tu

suerte está echada. Mitiga el castigo.




XXXVII

Un manager desesperado con la toalla en la mano vacilará

En tu caída. No tienes agallas para decirle : no la tires aún.

¿ Habrá otro escenario posible para reciclar nuevos idilios ?

Vas y vienes, de un lado al otro del encordado, trompeado

hasta el cansancio por el monstruo. Claro : no eres Bonavena

ni Monzón ni Sugar Ray Leonard.











XXXVIII

¿ Alas de niños despojados de su hoy de juegos ? ¿Se ve

un cielo de tristes mortales que huelen el aroma caliente

de tu pocillo de café ? ¿ Lees una historia de muchachas

dispuestas al deseo continuo ? Es sólo una novela de Pedro

Mata. Esquiva el gancho del monstruo y regresa

por esos niños impávidos indefensos de guardas angelicales.










XXXIX

¿ Tienes las rodillas laceradas y ardidas de tantos altares

visitados ? No será más que la repetida sensación de agonía

y del desespero tuyo de cada día. Ponte a la sombra de la

higuera de tu casa natal. Mójate en el pìletón bajo la parra

y apresúrate a salir corriendo hacia la esquina para jugar otro

picado.




XL

El ocaso en sepia contempla tu caída de bruces.

No hay paradigmas ecuánimes ni pìadosas presunciones.

La esquina está cercada de fantasmas y el léxico es irre—

conocible. La luz languidece y un circo de energúmenos

aplaude tu humanidad tirada en la lona. Te insultan y con

los ojos entreabiertos, alcanzas a ver la luna en cuarto

menguante.




XLI

No hay recovecos para la nostalgia. Es todo penumbra y

la música de un tango clásico es tenue. La higuera y la parra

anunciaban acaso la noche de un boxeador groggy,

que continuará la pelea hasta el final . Has invitado a tus amigos,

ya que especulas un lucimiento. Paso atrás, al costado, uno-dos

y aprieta los puños, izquierda al hígado.Ahora negrito -- te grita

Zaccaría. Y sonríes feliz : has regresado a los rings

de tu barrio de Lanús Este. Sé valiente por una vez.